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Massa: rol de un canalla

Es el hombre de las mil oportunidades, gracias a sus vínculos con la embajada de EEUU, como demuestran los Wikileaks. Nadie más que él ha perdido elecciones, y aún en camino a desaparecer políticamente, los medios ( en particular América TV) lo situan entre los presidenciables. En la calle lo definen como el «Marolio», la segunda marca de Macri.

Si bien nunca llegará a lo más alto en política tampoco le ha ido tan mal, a nivel de poco más que un puntero barrial. Ha sabido construírse una carrera basada en la canallería. Es un canalla pero no por ser hincha de Rosario Central, si no por estar en los momentos claves del lado del enemigo, sin errores, sin confusiones, claramente Massa sabe que su lugar está contra el pueblo.

El agrupamiento Alternativa Federal que integra junto a Pichetto, Schiaretti, Urtubey y otros sigue el mismo camino.

Socio de Macri

Ninguna de las medidas del gobierno contra el pueblo hubieran pasado sin la ayuda de Massa. Los derechos robados a los niños, a los jubilados, a los discapacitados, a los médicos, a los docentes, a los empleados estatales, a l@s estudiantes universitarios, a las trabajadoras del servicio doméstico, a todos los trabajadores y a las Pymes, no se habrían concretado si Massa no hubiese estado junto a Macri y Vidal.

Es más muchos de sus militantes y amigos de la empresa EIDICO, de su amigo del Opus Dei Jorge O’Reilly, son funcionarios del gobierno nacional y el la Pcia de Bs As.

El hambre, los despidos, la desocupación, la desnutrición infantil, las devaluaciones, la inflación, vinieron de la mano de Massa y su banda desde el primer día en que asumió Macri. Parte de esa banda es el canal América TV, propiedad de Daniel Vila, el ex ministro de Menem JL Manzano y la estadounidense Bell South.

Sergio Massa, el «Marolio» de Macri

Por eso pese a haber gobernado un municipio rico como Tigre, en la mejor época económica del país, ha perdido por mucha diferencia contra Cambiemos en su pago chico. Por eso también sus expectativas y objetivos han bajado, ya no busca ser una alternativa, lo que quiere es un lugarcito junto al poder y para eso sabe que su función, su rol, es quitarle intenciones de voto a Cristina Kirchner, algo similar a lo que hizo Florencio Randazzo en las últimas dos elecciones.

A JM Urtubey le sucedió lo mismo en Salta y este 2019 va a una derrota segura, no ganaría ni una senaduría en su propia provincia. También está pagando el costo de ser un sirviente de Macri, como cuando apoyó la reforma jubilatoria y la reforma laboral que pretende eliminar derechos laborales de los trabajadores y enfrentar a los sindicatos.

Massa y Alternativa Federal juegan en esa franja social de personas mayores de 50 años, de escaza formación cultural y cómodo empleo público muy permeable al discurso vacuo de mano dura y odio a los pobres. En 2015 el espacio de Massa obtuvo el 17 por ciento en Bs As, en 2017 se despidió del 3er puesto porque llegó al 9 por ciento, en 2019 quedará 5to o sexto, detrás de el impresentable salteño Alfredo Olmedo.

Historia de un canalla

Su propia historia determina que Massa no tiene retorno. Desde que dejó la UCEDÉ en su juventud fue el «pollo» del sindicalista mafioso gastronómico Luis Barrionuevo y no había otra probabilidad que terminara en los hechos como co-gobierno del macrismo. Desde el margen, igual que la UCR.

Así se alejó de toda posibilidad de unir a la oposición en un frente contra Macri. Imposible que sucediera, por el camino que recorrió y por su miseria personal y limitada inteligencia que no le permite ver que va hacia un precipicio donde arrastra a los suyos: decenas de diputados, concejales e intendentes, sin posibilidad de reelección. Porque en el pequeño espacio que brinda Massa no hay ninguna posibilidad de existencia política. La polarización, que Massa ayudó a construir apoyando a Macri, se lo lleva puesto y no le deja ver que es su final.

En eso, el ex presidente Eduardo Duhalde, demuestra que se puede ser de derecha y serio. Se puede estar en contra de él pero es destinatario de respeto. En cambio Sergio Massa representa todo lo contrario.

Contra Macri-Vidal-Massa

Hay polarización porque hay 2 bandos políticos, 2 sectores principales en el país. Por un lado el Campo Popular y por otro las clases dominantes, o establishment, «Círculo rojo», Nordelta (y sus narcos), Burguesía, y la embajada de EEUU. El neoliberalismo macrista y TN han llevado las cosas a una instancia en la que impone estar en un lado o en otro (la «grieta» de Lanata). Es un logro de ellos. Te apuran con todo su poder, su cultura y agenda mediática, y hay que ser muy valiente para no rendírseles, para que no te arrastren como una hojita al vientoa la aceptación de su discurso «anticorrupción» e idioteces por el estilo.

Hoy Cristina kirchner aglutina la mayor cantidad de esas voluntades opuestas al poder.

Ese poder que se instaura por completo cuando te domestica la cabeza, cuando te hace creer y querer lo que el poder quiere.

Cuando tenés la voluntad de enfrentar ese bloque abrís la posibilidad a una vida mejor. Ya que impedís que esclavicen de por vida las mentes de tus hijos.

¿O aceptás que tus hijos y nietos no puedan comer, estudiar, viajar, pagar la luz, el gas, la nafta de por vida?

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