El municipio aceptó no construir el CIC en la plaza de Sicardi
Las autoridades platenses desistieron del proyecto y accedieron a la construcción de un SUM, en la plaza del conflicto, que será autogestionado por una naciente asociación de vecinos de ese lugar.
Fin de la historia
Al terminar la cita y ya retirándose los vecinos fueron nuevamente llamados a oír la nueva propuesta, «El municipio haría lo que pidiera el barrio». Así fue que habiendo conocido las propuestas alternativas a las del centro integrador, propusieron la construcción de un salón SUM en los 290 metros cuadrados a cargo del municipio y la cesión de la administración a la autogestión del barrio, en un convenio en comodato por 15 o 20 años. Para lo cual éste deberá (y ya lo está tramitando) organizarse también en asociación civil.

Luego de 2 choques seguidos entre el municipio y los vecinos del barrio, ayer, 2 de mayo, se levó a cabo una reunión entre ambas partes. Los tiempos apremiaban y los funcionarios debían cerrar o cerrar para que no se les cayera el proyecto general de los CICs destinados a La Plata (porque se trata de un paquete de 3 a 5 CICs que Nación envía a La Plata). Hasta el fin de la reunión nadie cedía, la municipalidad quería el CIC y los vecinos rechazándolo, advertían que lo impedirían indefinidamente. Por eso el municipio se calmó, cedió, las ideas fluyeron y el acuerdo fue posible.

No importa quién ganó, ganaron los 2
Los vecinos obtuvieron un éxito práctico: la plaza sigue siendo del barrio, cómo el barrio decida, y el nuevo SUM con un playón (usa en días lluviosos) era un deseo de la mayoría de los vecinos. Otro sector de vecinos no querían ni CIC, ni SUM, ni una estaca. Ni los vecinos votantes de Juntos querían el CIC. En cambio ahora, después de este preacuerdo, comienza a diluirse la organización defensista del barrio y hay un retorno a la tranquilidad.

El municipio, en tanto, se anota un triunfo político después de transitar un camino destinado al fracaso. Ya que los ánimos estaban al límite y tras 2 cuasi enfrentamientos cuerpo a cuerpo, el desmadre era inminente. Por tal motivo, tanto la arquitecta María Botta (Sec Plan Urbano), como Marcelo Leguizamón (Sec de Gob), se disculparon y reconocieron los atropellos. La inteligencia práctica en ceder y adaptarse cuando hay que ceder y adaptarse, resulta en un éxito político que refuerza la gestión local y la proyecta.
El intendente Garro, no tenía margen para llevarse puesta la organización vecinal e instalar un CIC o lo que fuera, más aún si pretende ser gobernador o vice. Entendió que para hacer pie en un barrio que nunca lo había hecho, debía apelar a otra forma más seductora y que lo eleve del conflicto particular por una plaza. De esa forma se muestra, se posiciona, con capacidad para atraer o neutralizar a sectores «progres», votante k, o filo k. Porque no acordó con una banda punteril mercenaria de esas que integró a su proyecto. Ahora puede mostrar un gran logro político con la «creme de la creme» nac & pop (según su óptica). Esa es la ganancia de Garro, más valiosa que horas y horas de publicidad y menos costosa (un SUM cuesta menos que una entrevista de 5 minutos con Telefé). Una carta que a partir de ahora va a usar y mostrar.

Garro se dio una política para hacer pie en un barrio «hostil», votante de opositores a su gestión. Ese era su objetivo (entrar al barrio), y demuestra que el CIC no era tan imprescindible como decía el mismo municipio que lo instalará en otro lugar seguramente.