Ricardo Iorio había alertado sobre la canción que Milei le pidió al Chaqueño Palavecino
Circula un video de una nota a Ricardo Iorio, en donde analiza el contenido indecente y obsceno de la canción «Amor Salvaje» que Milei pidió al Chaqueño Palavecino interpretara en el festival deJesús María en Córdoba
Video
Un video circula por redes critica a Milei y al Chaqueño Palavecino por la canción «Amor Salvaje» que ambos cantaron en Jesús María. Hasta dónde sabemos uno de los pocos dirigentes peronistas que se hace cargo y comparte la crítica de Iorio al chaqueño es Guillermo Moreno, que enfrenta a Milei en todos los planos. Entendiendo que enfrentar no es victimizarse ni lloriquear, si no posicionarse y criticar desde las antípodas.

Ricardo Iorio acerca del Chaqueño Palavecino
En el video Iorio sintetiza la descripción de «Amor Salvaje», canción del Chaqueño Palavecino, como un relato degenerado de relación pedófila, es decir de una adulto con una menor. Lo que queda claro en las capturas de pantalla que contienen las estrofas de la canción, algo alertado por Ricardo Iorio, con fino oído musical, años atrás.

Nefasta
La nefasta canción, por más que el Chaqueño sea peronista o protoperonista y artista muy popular, describe una relación de un adulto con una menor. Algunos inadvertidos pensábamos que se trataba de una relación de infidelidad o clandestinidad entre 2 personas comprometidas con sus respectivas parejas pero nada tenía que ver esa creencia para quienes damos menos importancia de lo que debiéramos a la música y artistas en general. Es como cuando en la dictadura militar «Palito» Ortega cantaba «Tirate al río», ganándose las puteadas de Hebe de Bonafini por ejemplo. Un desastre de canción pero que nunca más cantó Ortega que termina amigo de Charly García y formando a sus hijos con una educación tal vez opuesta a la recibida por él.

Grave
Por eso la discusión no es artista/recital/estado como Jorge Rial o Lali Espósito pueden plantear, no es una discusión económica en este caso porque hay algo más grave que es central. Es otra la discusión. Es cómo un tipo, el presidente Milei, desea, y eso es lo grave, una canción de ese tipo, se siente atraído como una mosca se siente atraída por la miel. Qué lo lleva hacia ello? Por qué se revuelca siempre en aquello con tintes de perversión sexual? Lo cual lo describe en su personalidad inmoral de degenerado, sea homosexual o no (muchos aseguran no se asume), y como muchos que lo trataron antes de encabezar el ejecutivo lo fueron conociendo.


Por qué destacar esa línea de conducta?
Por qué no hacerlo? Si los Libernabos o libertarios tiran a mansalva lo que sea. Sean los libros no obligatorios y no curriculares que propuso Kicillof, para los adolescentes de escuelas secundarias en 2024, sean los penes de madera para educación sexual, o las causas contra el Intendente de La Matanza Espinoza, por quien no ponemos las manos en el fuego pero la justicia ya dictaminó que la denunciante es una extorsionadora profesional con prontuario. O el caso Alperovich y todos los que haya. O el último caso denunciado de red de abusos en la Legislatura bonaerense. Hay que hablar de todo. Más aún cuando se trata del argentino más importante institucionalmente hablando, lo cual es más grave que cualquier otro caso.

Si estos libertontos hacen lo que quieren nosotros también. Cuál es el problema con eso? La canción y el artista que la creó son repudiables pero mucho más si se trata de un presidente. Calamaro Andrés, por ejemplo, apoya a Milei y no hay drama con que lo haga. Ya volverá o no pero no hace con su arte apología de la pedofilia para que un presidente lo reivindique. O no fue criticado y con razón Alberto Fernández con aquel asco de festejo recital en el que se cantó «Compañero presidente cuando quiera hay un pete» y «Compañera piquetera cuando quiera hay tijera». Los artistas son artistas y meten la pata hasta el cuello o son buenas o malas personas, los presidentes pueden ser buenas o malas personas pero deben ser dignos y respetuosos.

Está bien que se enojen los libertarios, porque significa que «la bala entró», dolió la crítica porque los expone como la banda de degenerados que son y que están en el final de su etapa.